La compañera de toda la vida

Cierto día de la semana llovía por la tarde, él ya instalado en el Barrio del Artista, decide destapar las canales de la techumbre y sube a realizar el trabajo. en cuclillas, inmerso en su tarea se percata de una jovencita que disfruta de empaparse en los chorros de agua que despiden las canales. descalza ella, con sus zapatos atados al hombro y cuidadosamente dentro de una bolsita para no mojarlos, disfruta del agua de lluvia simple y alegre pasatiempo, recién salida de la escuela primaria; José María "La tipo" que estaba ubicada cerca del cerro de Loreto y Guadalupe.

"Niña - le dice - te vas a enfermar de estarte mojando con agua de las canales", la sorpresa que ella siente es tal que al darse cuenta de quién le llamó la atención reacciona de acuerdo al carácter de una jovencita de once años. el encuentro no fue grato y la respuesta tampoco. El Barrio del Artista había nacido dentro de un sitio que desplazó varias familias avecindadas en el, esa era razón suficiente para que existiera cierto recelo ante los artistas recién llegados.

En repetidas ocasiónes la Madre de la jovencita la mandaba por petróleo para las tareas de la cocina a un local que se hallaba en el rumbo del Barrio del Artista, y la joven de regreso pasaba y se asomaba de puerta en puerta, con mirada curiosa quería ver que hacían en esos lugares los artistas recién llegados, pudo observar a varios de ellos en pleno proceso creativo, sin embargo uno de los locales permanecía oculto a su vista, una cortina de manta de cielo semitransparente no dejaba que ella contemplara el interior del taller del pintor al que ella le habia apodado: "el seminarista", unos plomos servían de contrapeso para que el viento no moviera la cortina de su sitio, en ocasiones no habia problema ella pasaba de largo, sin embargo la naturaleza del ser humano es curiosa, entonces un dia. Lilia decidió tocar la puerta...